ARGENTINA - Pese a que la seguridad es una de sus principales banderas, por falta de presupuesto el Gobierno porteño eliminó el servicio de seguridad privada en 21 escuelas públicas. Esta decisión ya genera reclamos de los padres. De todas formas, en la Ciudad aseguran que los establecimientos de las "zonas críticas" siguen cubiertos.
La medida se tomó hace poco más de dos semanas. En la Ciudad había 111 edificios escolares con vigilancia las 24 horas, todos los días. Durante la jornada escolar, para cuidar a los chicos y docentes; y de noche, para evitar robos.
Pero la complicada situación del fisco porteño, afectado por la crisis, llevó al Ministerio de Seguridad a reducir ese costo. El subsecretario porteño de Seguridad, Matías Molinero, explicó: 'El dinero no alcanza, y ya estábamos en rojo con las empresas de seguridad. Bajamos de 111 a 90 las escuelas con seguridad privada, principalmente donde el agente hacía funciones más de portero que de vigilancia. Pero las 35 que están en la zona sur, la más crítica en términos de inseguridad, siempre estarán cubiertas'.
Según el funcionario, la Ciudad estaba pagando $ 18 por hora/hombre. Si la protección era de 24 horas por 30 días, el gasto mensual por escuela llega a $ 12.960. Quiere decir que, al eliminar el servicio en 21 establecimientos, el Estado porteño se ahorra $ 272.160 sobre un gasto total de $ 1.386.720 mensuales cuando había 111 escuelas con el servicio.
De todas formas, en el Ministerio informaron que hubo "seis o siete escuelas" a las que se les había sacado el servicio pero que, por reclamos puntuales, lo volvieron a tener. De hecho, en varias escuelas padres y autoridades se están reuniendo para reclamarle al Gobierno y así intentar volver a tener seguridad privada (ver "Sacaron..."). Como en el jardín de infantes número 2 "Granaderos San Martín", de Libertador al 4900, donde están juntando firmas para que restituyan al vigilador. Allí van nenes desde los dos años y como el jardín es un edificio amplio en un gran parque, sobre la vorágine de la avenida, la seguridad aportaba tranquilidad.
La legisladora Liliana Parada, del bloque ARI-Igualdad Social, presentó un pedido de informes al Ejecutivo. En su despacho aseguraron que 'hay involucradas escuelas y colegios importantes, como el Mariano Acosta. Y en el Ramos Mejía, por ejemplo, volvieron a poner seguridad, pero aparentemente se trata de un joven que trabajaba como seguridad en un boliche'.
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